lunes, 30 de junio de 2014

Crónica en Rosa y Negro


Crónica en Rosa y Negro
Ahora que ya he vuelto a mi humilde trabajo en mi despacho, puedo recordar con más claridad los terribles hechos acontecidos en la trágica boda de Maximiliano Götzen-Iturbide en el gran Hotel Four Seasons en ciudad de México. Carmen Posadas y yo, nunca hubiéramos podido imaginar que siendo enviados para cubrir una crónica de sociedad, seríamos testigos de la barbarie acontecida. Era todo tan perfecto: el aperitivo, los invitados tan elegantes, los camareros tan guapos, la novia pese a ser una plebeya, estaba estupenda con su vestido “Old Fashion” de Rodarte, su sonrisa blanqueada hacia juego con el impecable traje de lino JK Guayaberas de Maximiliano. Aún recuerdo con desagrado el exquisito sabor del último sorbo de la copa del gran vino tinto Zinfandel a ritmo de la música de los mariachis, y de repente, nuestro oasis de perfección tántrica fue violado por la presencia de ese ser putrefacto armado con la escopeta de la ira. En un instante el traje blanco de Maximiliano quedó convertido en un estropajo moteado de manchas rojas y carne picada. La mágia terminó… en unos segundos la guardia secreta, la policía, el ejército, los periodistas… y nosotros "los invitados" sin poder comer nada porque la cocina quedó precintada. ¡Que horrible! Cuanta hambre provoca un crimen, nunca más volveré a cubrir este tipo de eventos donde no se respetan las comidas.
Foto y texto: Andres Mauri. darkphotomagazine.blogspot.com
Modelo: Jaume Serra Viaplana.